titre

Treizième Edition
9 au 20 mai 2011

Menu

Al norte, rumbo sur-sureste

Joaquín Manzi*
París, 11 de junio 2010

Allá: el estuario rioplatense, amplísimo hasta unir el cielo y el agua en el horizonte, la arena finísima y oscura de una playa popular del conurbano sur donde me bañaba y jugaba de chico.

Acá: los márgenes metropolitanos o industriales del Sena, la ribera y los canales que siento a mi lado, andando en bicicleta, los puentes y las esclusas de mi barrio y las de Saint-Denis, que veo desde el tren yendo a trabajar a Villetaneuse.

Allá y acá: el olor del río y los pescadores, la cercanía imaginaria del océano y la promesa de un cambio inminente de aire y de horizonte, los de gaviotas y patos que llegan con mi voz al oído de mi hija Nina cuando se va a dormir.

Allá vamos: al norte, pero rumbo sur y con viento sur-sureste.
Las nubes negras cargadas de lluvia, aire frío y tumultuoso, nos mueven, nos mojan, nos inquietan.

Pantalla de por medio, el cine argentino de fines de siglo XX y principios del XXI lleva consigo esa crecida y esa inundación benéfica.
La Sudestada, el festival que Nora Sack Rofman creó en París allá por el 98 y va ya por sus décima segunda edición, nos trajo a Paris la vitalidad y la violencia de ese cambio.

Parte de esos nuevos aires fueron llegando a la universidad de Paris Nord a partir de 2001, cuando surgió la posibilidad de hacer un trabajo conjunto con la Sudestada. Los estudiantes de Letras de tercer año, especializados en Español, descubrieron parte de la selección de la Sudestada durante el segundo curso de análisis fílmico.

Año tras año fueron viendo en grupo, voluntariamente y fuera del aula, media docena de películas entre las cuales debían designar la que a su juicio era la mejor por dictamen escrito. Y precisamente de eso se trató en el curso, de contribuir a formar el juicio crítico de los estudiantes mediante herramientas metodológicas, históricas y discursivas.

• Pasando de las ficciones de los primeros años a los documentales de los últimos, pudimos palpar mejor las sudestadas sociales que sacudieron al país y valorar también el cambio de mirada traído por las nuevas generaciones de cineastas. Todo este cine nos mostró que, en la Argentina, las tormentas y los sacudones también son estéticos y conceptuales: pasando de una retrospectiva a otra, de David Kohon y Manuel Antín a Andrés Di Tella y Gustavo Postiglione, el país y el cine parecieran haber mutado pero ¿en qué y cómo?

Un ejemplo, entre los muchos otros vistos en todas estas Sudestadas: Los rubios de Albertina Carri (2003). Entre la ficción y el documental, entre el rodaje de un film y la filmación del rodaje mismo, el montaje final no marca fronteras con empalmes y desajustes que suspenden toda certeza, política o estéticamente fundada.

Allá y acá, mejor detenerse, mirar y pensar un poco.
Entonces vuelven a aparecer el río y la corriente: en la última edición, Juan L. Ortiz y La orilla que se abisma de Gustavo Fontán (2009), la ficción, el documental y este presente de mediados de junio 2010, primavera parisina, otoño porteño.

Todo tan lejos y tan cerca.
Cine escritura y amistad mediante.

•••

* Nació en Buenos Aires en 1967, se crió en Quilmes y se graduó en la UBA. Por un intercambio, vivió un año en casa de una familia de Poitiers, donde realizó el bachillerato y más tarde el doctorado.
Hoy da clases de cine y literatura de América Latina en la universidad de Paris Nord.

 

   

www.lasudestadaparis.com/2011

© 2011 La Sudestada - Tous droits réservés